
Me siento pequeña al saber lo grande que es el universo, y ser consciente de que soy una diminuta parte de ese grandioso cosmos.
Me gusta imaginar que soy una estrella fugaz surcando el cielo, y que cuando alguien me ve, pide un deseo, y yo, como si de un genio de la lampara se tratara, tengo la capacidad de concederlo.
Me gusta imaginar que soy la Luna, y ser testigo de noches de amargura, noches de diversión, noches de pasión... Ser admirada y contemplada por miles de ojos.
Ahora mismo, quisiera subirme a un cohete y viajar años luz. Lejos, muy lejos, y poder ver las mil y un maravillas que hay en todo el universo. Dormirme en una estrella, bailar en Venus, cantar en Marte y jugar en Neptuno.
Sentirme nada, en ese gran todo.
Sin embargo, en el Planeta Tierra me siento igual de pequeña. Supuestamente somos la "Especie superior", pero yo no me considero superior a un árbol milenario, o a una tortuga marina.
Quizás, si la humanidad dejara de pensar que es superior y que por ello tiene derecho a dominarlo todo, no habría contaminación, ni especies de animales extintas.
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